EL NIÑO ARROJADO A LOS CERDOS
 
Letra de A. Fernández. Música de P. Vera Pérez
 
 
PRIMERA PARTE
 
Señores, mucha atención
a este caso que ha ocurrido
en la provincia de Huelva,
que a todos ha conmovido.
 
En la finca de La Estrella
habitaban dos hermanos.
La chica se llamaba Lola
y el muchacho, Gerardo.
 
No tenían padre ni madre,
pues huérfanos se criaron,
y cuando fueron mayores,
un día le dijo el hermano:
 
"Mira, Lola, lo que digo,
tu ya tienes quince años
y yo cumplí los diecinueve,
escucha lo que tengo pensado.
 
Tenemos mucho dinero
que nuestros padres dejaron
y esta finca es tuya y mía,
quiero ser tu enamorado.
 
Esto quedará en secreto
y nadie se enterará.
Si no haces lo que te digo
juro que te pesará".
 
Aquella joven muchacha
horrorizada quedó.
"Antes de hacer lo que dices
me partiría el corazón.
 
No me importa que me mates
ni lo que hagas conmigo.
Somos de la misma sangre,
Dios te enviará el castigo".
 
Aquel canalla reía
y decía estas palabras:
"Esta noche cuando venga,
has de ser mi enamorada".
 
Muy borracho aquella noche
el malvado regresó,
y donde dormía su hermana
el canalla se metió.
 
Por mucho que ésta gritaba
y por más que se defendió,
que no pudo evitar
que le robara su honor.
 
Han pasado varios meses
y una criatura nació.
Era un hermoso niño
que más bonito que el sol.
 
Lola le dijo a su hermano:
"¿Qué haré con esta criatura?
Ahora dirán los vecinos
que soy una mujer impura".
 
Entonces le dijo el hermano:
"Esto yo lo arreglaré,
me lo llevaré a una casa
y allí cuidarán de él.
 
Tu podrás verlo si quieres,
pero te voy a advertir,
que si la verdad se sabe,
que prepárate a morir".
 
La pobre Lola, llorando,
a su hermano le entregó
aquel hijo de su sangre,
que con gran pena y dolor.
 
En vez de hacer lo que dijo,
aquel malvado canalla,
arrojó al niño a los cerdos
que criaban en la cuadra.
 
"Ahora sí que no sabrán",
y aquel monstruo decía,
"lo que hice con mi hermana
pues te queda poca vida".
 
A las cuatro o cinco horas,
el hermano regresó
y dijo: "Al niño lo dejé
en una casa de un labrador".
 
 
SEGUNDA PARTE
 
Una mañana temprano,
la joven se levantó
de la cama y fue a la cuadra
y esta sorpresa se llevó.
 
Una perra que criaba
a sus perritos, había
acostada junto al niño
y a los cerdos les gruñía.
 
Al verlo, esta pobre madre,
a la criatura cogió,
el cual estaba dormido,
y más de mil besos le dio.
 
"Hijo mío de mi vida,
qué gran milagro ha hecho Dios,
que gracias a este animal
ningún cerdo te mordió".
 
En seguida marchó Lola
y a la Justicia llamó,
y ésta detuvo al hermano
y a la cárcel lo llevó.
 
Cuando se celebró el juicio
el canalla declaró
que como estaba borracho,
que de su hermana abusó.
 
"Al niño lo eché a los cerdos
porque no me interesaba
que supieran los vecinos
lo que hice con mi hermana".
 
Veinticinco años de cárcel
le han salido a este malvado,
y todos estamos seguros
que quedará escarmentado.
 
*   *   *
 
No diu el nom de la impremta. Editat amb "LA PASTORA o EL TERROR DE LA COMARCA DE MORELLA"
 
(Document de Miguel Angel Cerdá)
 
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NOTA.- Està al mateix document que el romanç de "La Pastora", que sabem que va estar detingut/detinguda el 5 de maig de 1960, data més provable en que va ser escrit.